
El SAT debe realizar una depuración de los registros empresariales para distinguir entre compañías inactivas y aquellas que sí mantienen operaciones económicas, pero incumplen con el fisco, recomendó Pedro Canabal.
El exadministrador central en el SAT recalcó en entrevista que se debe explorar el potencial recaudatorio de las 550 mil empresas que a decir del SAT no pagan impuestos, que podría llegar a ser por miles de millones de pesos.
Pero antes de emprender una ofensiva fiscal contra esas firmas se deben analizar sus operaciones, advirtió el también socio de Baker Tilly.
"Seguramente muchas empresas están suspendidas o inactivas por razones relacionadas con la operación de su negocio. Hay que separar empresas sin operación de empresas económicamente activas que no pagan", explicó.
Expuso que es indispensable cruzar información del Registro Federal de Contribuyentes con los CFDI emitidos y recibidos, nóminas activas, declaraciones fiscales, operaciones bancarias, importaciones e información retenida por terceros.
A partir de esa depuración, indicó, el Gobierno podría diseñar una segunda etapa enfocada en la regularización asistidade contribuyentes incumplidos.
"Hay que dar opciones de autocorrección, hacerles saber cuáles son las diferencias detectadas, otorgar plazos razonablespara corregir y facilitar pagos conforme lo permita la ley", abundó.
"No hablamos de condonaciones, sino de inducir el cumplimiento voluntario con herramientas jurídicas y tecnológicas", reiteró.
Canabal explicó que solo después de esas dos fases tendría sentido una fiscalización intensiva; ya después vendría la construcción de carpetas de investigación y el ejercicio de acciones de cobro.