
Para las empresas de todo el mundo, la disrupción no es algo nuevo, pero el margen para la duda nunca ha sido tan estrecho. El entorno operativo es más complejo, más digital y mucho menos indulgente que antes. Y el mensaje es claro: los próximos 12 meses separarán a las organizaciones que actúen con decisión de aquellas que se queden atrás.
Al comenzar el nuevo año, consultamos a líderes de nuestra red global sobre aquello para lo que las pequeñas y medianas empresas (pymes) deben prepararse con mayor urgencia. Sus respuestas fueron consistentes: aprovechar la IA de forma segura, atraer y retener talento escaso y navegar la volatilidad con mayor resiliencia y enfoque.
- Adopción práctica de la inteligencia artificial (IA) y preparación en ciberseguridad.
- Inversión en upskilling (capacitación) y modelos de trabajo flexibles para atraer habilidades escasas.
- Preparación para la incertidumbre arancelaria nacional e internacional y las complejas demandas de cumplimiento.

“La competitividad ahora depende de mejores datos y una ejecución más aguda.”
- Mejorar la fiabilidad de las previsiones mediante bases de datos más sólidas.
- Integrar la IA y la digitalización en todos los procesos de negocio centrales.
- Transformar las estrategias de recursos humanos para mantenerse ágiles en un mercado más internacional y competitivo.

“La estrategia necesita un reinicio, y la tecnología debe estar en el centro.”
- Replantear el crecimiento para una nueva realidad global.
- Priorizar la fortaleza regional y las cadenas de suministro.
- Tratar la tecnología como la columna vertebral del negocio actual y futuro.

- Abordar la escasez de mano de obra calificada en industrias clave.
- Fortalecer la resiliencia financiera ante la incertidumbre.
- Acelerar la digitalización y la ciberseguridad.
- Avanzar en estrategias de sostenibilidad mientras se gestionan los altos costos de los insumos y las incertidumbres económicas actuales, como los aranceles.

- Prepararse para mayores demandas de datos de clientes en torno a los informes de ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y responsabilidad social corporativa.
- Reforzar los controles cibernéticos de identidad, terminales (endpoints) y copias de seguridad.

- Fortalecer sus capacidades para cumplir de manera fiable con su promesa de marca.

“El crecimiento sostenible requiere disciplina y estructura.”
- Construir claridad estratégica a largo plazo.
- Profesionalizar el liderazgo y la gobernanza.
- Imponer una disciplina de flujo de caja y cumplimiento regulatorio.
- Digitalizar o externalizar funciones rutinarias para enfocarse en las fortalezas principales.
