
México sigue siendo un destino atractivo para invertir en un entorno de alta exigencia regulatoria
México se encuentra en un momento definitorio para consolidarse como uno de los destinos más atractivos para hacer negocios a nivel mundial. Nuestra posición geográfica es privilegiada: nos ubicamos en el hemisferio norte, colindando con la economía más grande del mundo y sirviendo de puente entre los bloques económicos de Asia-Pacífico y Europa. Además, nuestra afinidad cultural y de idioma nos ha convertido en un hub natural de negocios para que las grandes multinacionales establezcan sus corporativos regionales para toda Latinoamérica.
Sin embargo, el atractivo de México va mucho más allá de la geografía. Somos el país latinoamericano con la red de tratados comerciales y tributarios más importante, lo que facilita enormemente la inversión, el movimiento de talento y los flujos de capital. Un factor crucial que a menudo se subestima es nuestra completa libertad cambiaria; a diferencia de otras economías de la región, en México no existen restricciones para el movimiento de capitales, lo que garantiza a los inversionistas extranjeros que su flujo de efectivo no será retenido arbitrariamente por las autoridades o el Banco Central.
Los retos del cumplimiento regulatorio y la tecnología
A pesar de estas ventajas competitivas, operar en el entorno actual implica navegar por una serie de riesgos geopolíticos y macroeconómicos que inciden directamente en las tasas de interés y el tipo de cambio. A esto se suma el desafío del cumplimiento regulatorio, el cual es una de las principales preocupaciones para los empresarios, particularmente en los ámbitos fiscal y laboral.
Hoy en día, la fiscalización ha evolucionado rápidamente y las autoridades exigen a los contribuyentes mantener un expediente robusto que demuestre la materialidad de sus operaciones, yendo mucho más allá de la simple contabilidad y los comprobantes electrónicos (CFDI). Las empresas deben evidenciar, mediante contratos y pruebas fehacientes, que los servicios recibidos fueron reales y aportaron un beneficio al negocio. Para las firmas multinacionales, la validación de transacciones con el extranjero, como la deducibilidad de intereses por fondeos de sus casas matrices, es un tema bajo constante escrutinio.
Aunque es cierto que la carga fiscalizadora recae mayormente en las grandes empresas formales y multinacionales —debido a que auditar a microempresas no resulta rentable para las autoridades—, también hemos observado una mayor apertura por parte de las autoridades fiscales actuales para dialogar, entender el origen de las transacciones y llegar a acuerdos justos. Para aligerar la carga administrativa del cumplimiento en tiempo real, la tecnología es nuestra mejor aliada; por ello, en Baker Tilly desarrollamos plataformas en la nube como DocuMeta, enfocadas en la gestión integral de evidencias y contratos.
La certeza jurídica como motor de la inversión en el sector energético
Las oportunidades de crecimiento en México también se extienden al aprovechamiento de nuestros recursos naturales. Existe un debate reciente sobre la viabilidad de implementar tecnologías más sofisticadas para la extracción de petróleo y gas, recursos que sabemos que existen en abundancia en regiones como la Cuenca de Burgos y el Golfo de México.
El éxito de cualquier apertura en este rubro dependerá del capital privado, ya que requiere de una enorme inversión tecnológica y financiera que el Estado no debería desviar de las necesidades sociales prioritarias. No obstante, el capital privado busca rendimientos bajo un grado adecuado de certidumbre, por lo que la piedra angular para detonar esta industria es, sin duda, la seguridad jurídica.
Actualmente, estamos experimentando un periodo de cautela entre los inversionistas, quienes han puesto en pausa grandes proyectos a la espera de ver cómo evolucionan las recientes reformas al Poder Judicial. Un marco jurídico que no otorga certeza detiene el desarrollo, ya que para que los negocios prosperen en México —y en todo el mundo— es indispensable contar con una justicia pronta y expedita que resuelva las disputas, tanto entre particulares como con el Estado.
Nuestro compromiso a futuro
En un entorno de retos y grandes posibilidades, nuestra misión en Baker Tilly es crear valor presente y futuro para nuestros clientes. Nos proyectamos como la firma más importante para las empresas medianas, quienes son el motor del empleo y el crecimiento en el país. Al ofrecer una gama integral de servicios —desde consultoría legal y fiscal hasta auditoría— buscamos ser verdaderos socios de negocios. Nuestro objetivo es anticiparnos a las necesidades de los empresarios, honrar nuestra palabra y acompañar el éxito de quienes, día con día, deciden apostar por México.