
La Silla Rota: Arancel cero a autopartes abrirá la puerta a marcas asiáticas para ensamblar autos en México
La exención por cinco años del arancel de 10% a la importación de partes y componentes para el ensamble de vehículos blindará a las armadoras instaladas en México para que mantengan su inversión en el país en lugar de trasladar líneas de producción, de acuerdo con Eliel Amaya socio director de Comercio Exterior de Baker Tilly.
En entrevista con La Silla Rota, el especialista explicó que el decreto publicado el 13 de octubre responde a la intención de la administración de Donald Trump de llevar plantas productivas a Estados Unidos y que, además, abre la puerta a que marcas asiáticas establezcan plantas de ensamble de vehículos ligeros en México.
Una señal frente a las presiones de Estados Unidos
"Después de que la administración Trump quiere llevar las plantas productivas a Estados Unidos, pues sí estamos haciendo frente a esa intención, con un hecho que es esta publicación del decreto, disminuyendo los aranceles", señaló Amaya.
A su juicio, el gobierno mexicano envía una señal muy importante de que está flexibilizando la carga fiscal para la industria automotriz. Con ello, nuevas líneas de producción, como la de baterías o partes de vehículo, tendrían más incentivos para quedarse en México, donde ya existe capacidad instalada mano de obra calificada y estabilidad en proveedores.
Quiénes pueden aprovechar el beneficio
El beneficio aplica a las ensambladoras que cuentan con un régimen de depósito fiscal automotriz donde se ubican la mayoría de las inversiones de antaño, como Volkswagen, Ford, Nissan y Daimler, además de algunas nuevas inversiones que han obtenido esta autorización.
Este régimen les permite importar material productivo, ensamblar un vehículo y después extraerlo para venderlo en el extranjero o comercializarlo en territorio nacional. Según Amaya, cualquier armadora podrá buscar proveedores en el mundo, ingresar las partes sin pagar arancel y producir desde México, lo que amplía sus opciones mientras gestiona la regla de origen del T-MEC.
Qué es un depósito fiscal
Amaya explicó que el depósito fiscal es un espacio bajo vigilancia donde se almacenan bienes nacionales o extranjeros cuyo fin es exportarse. En la industria automotriz esta figura existe desde hace más de 20 años y es clave para el ensamble.
"La diferencia es que permite que los bienes cambien, es decir, se procesen para ensamblar un vehículo", detalló. En un depósito ordinario los bienes no pueden transformarse, mientras que en el automotriz se autoriza justamente para eso.
En Baker Tilly acompañamos a la industria automotriz a evaluar sus esquemas aduaneros y a aprovechar los beneficios arancelarios dentro de su estrategia de comercio exterior.
Nota publicada originalmente en La Silla Rota, por José Manuel Arteaga.